En definitiva fue un fin de semana hermoso, Lorenzo y yo compartimos un tiempo de descanso. Cocinamos juntos, y por primera vez. Me metí a su maravillosa piscina.
Éramos solos los dos, justo lo que queríamos. Pero todo debía llegar a su final. El lunes llegó y con eso el trabajo. Hoy vería a mi suegro, quería iniciar los estudios de su enfermedad.
En el hospital sentía más miradas de todo, creo que ya lo veía normal. Lorenzo me dio un gran beso esta mañana antes de salir del auto. Sabía q