La sala estaba delante de mi, mis manos temblaban al saber que Jake estaría en la reunión. No es fácil para nadie ver al hombre que hace 24 horas me golpeó y abusó sin piedad alguna. Pero se me salía de las manos, esté caso lo llevábamos juntos desde que ese par de bebés nacieron y debía soportarlo.
-¿No entrarás?- escuche decir, Lorenzo había llegado.-
-Si, doctor.- respondí y caminé con él. Adentro estaba Jake sentado hablando con el director administrativo y tres neurocirujanos. Ya debatí