POV LORENZO
Había sido la noche más horrible de mi vida, desde el simple hecho de tener que sonreírle a Valeria, ya me revolvía el estómago. Pero creo que mi enojo llegó al punto más alto, cuando Laura entró al salón de convenciones con ese vestido.
Era tan corto que podía apreciar su piel completamente, los ojos de los presentes, igual que los míos estaban en ella. ¡Es mi esposa! Quise gritar pero no podía. Solo me limité a escuchar comentarios sobre ella. Era como si un patito feo se con