Los rastros del abuso quedaron grabados en la habitación, tome mi ropa y me vestí. No quise tomar una ducha, deseaba abandonar este lugar con rapidez.
Bajé a la recepción, escuché una despedía pero no respondí, tomé mis llaves y me subí al auto. Quería desaparecer, anhelaba llegar a mi departamento y morir.
Fue un camino lleno de lágrimas, mi visión se nublaba mientras conducía. Sé que debía tranquilizarme, sobre todo después de casi chocar un auto por mi descuido.
Llegue al departament