Mientras tanto...
Al salir corriendo de la habitación de Ravi, Malú entró en su propio cuarto y cerró la puerta con cuidado, apoyando la espalda en ella. Llevó la mano al pecho, intentando controlar los latidos acelerados de su corazón. Estaba asustada, pero no solo asustada: estaba aterrorizada. No por miedo a Ravi, sino por causa de sus propios sentimientos. Algo dentro de ella había despertado, algo que ya no podía ignorar.
Al besar a Ravi, Malú sintió, por primera vez, lo que era ser muje