Ravi y Malú, en aquel momento, estaban totalmente ajenos al mundo exterior, envueltos en la dulzura de aquel beso y en la suave melodía de los latidos de sus corazones. Para Ravi, el mundo parecía haberse detenido, y lo único que existía era el calor de los labios de ella, la suavidad de su piel y la intensidad de aquella conexión que los unía. Pero, de repente, el celular de Ravi empezó a sonar en el bolsillo de su saco. Él soltó un gemido frustrado al sentir que Malú se tensaba, sus ojos abri