Algún tiempo después, con ambos conversando más tranquilamente, Breno Ramírez, ya más aliviado, mostró a Malú todo lo que había guardado de Sofía: fotos, cartas, recuerdos que mantenía con cariño, como si aún intentara honrar el amor perdido.
En ese momento, Gabriel entró en el despacho con May en brazos. La pequeña parecía curiosa con el nuevo ambiente y, al ver a Malú, extendió los bracitos. Breno miró a la niña y preguntó, sonriendo:
—¿No me digas que esta es la otra hija de Sofía?
Malú sonr