Ravi sabía que Alexandre tenía debilidad por las mujeres bonitas, al igual que él. Pero, a diferencia de Ravi, que era más selectivo y jamás se metía con mujeres casadas, Alexandre no escatimaba esfuerzos cuando se trataba de una conquista. Y, muchas veces, eso lo colocaba en situaciones complicadas.
Mirando el rostro angustiado de su amigo, Ravi preguntó, ya sospechando la respuesta:
— No me digas que fuiste tan indiscreto como para que Lívia y Ruana se enteraran.
Alexandre se rascó la c