La pantalla del portátil iluminaba el rostro de Alexandra en la penumbra de su Oficina, sabía que su padre no sería fácil de tratar en este asunto.
—Alexandra, cariño… —la voz de Alicia resonó con un tono suave pero cargado de preocupación—. ¿Estás segura de todo esto? Una boda, una unión de tal magnitud y con alguien como Mikhail Baranov es — Alicia guarda silencio.
Alexandra sostuvo la mirada hacia la cámara. Su madre lucía impecable, como siempre: el cabello recogido, un suéter de color crem