Natasha aún se encontraba en estado de shock, sin saber qué pensar tras descubrir la verdad sobre su identidad. Era descendiente directa de las hadas florianas. Su madre, Moyana, había sido una gran guerrera que protegió el paraíso de las hadas, hasta caer en la guerra ocurrida más 100 años atrás.
No sabía si estaba viviendo una pesadilla al estilo de una película de misterio o una de terror, pero lo que sí tenía claro era que aquello era real. Debía aceptar su verdadera esencia… aunque no tení