Aleksi entró al lugar y se quedó helado al ver a su hermana desnuda, atada dentro de un extraño círculo con forma de estrella. Su corazón, siempre frío como el hielo, se sintió oprimido. Miró a su alrededor con desesperación; una energía maligna bloqueaba la entrada y no le permitía avanzar.
Al ver la escena, Vasilik sintió un dolor profundo: ¿cómo era posible que la pequeña Alexa, la mujer a la que Aleksi había amado en silencio durante tanto tiempo, estuviera exhibida como un trofeo? Nadie en