Cuando la reunión llegó a su fin, todos los asociados se acercaron a saludar a Natasha, con la misma reverencia con la que habían saludado al distinguido magnate de Rolls-Royce Motors. Ella mantenía una expresión serena, mientras a su lado, Katleya observaba cómo las miradas de las mujeres presentes se teñían de envidia.
—Señorita Natasha estaré afuera.
—Esta bien. —Kattleya decidió irse para darle privacidad a su amo.
Entre los presentes, Andrei se aproximó lentamente, deteniéndose frente a l