Capítulo 105. El después
POV GINEVRA
Cuando la puerta se cerró, el sonido fue casi educado.
Nada dramático, nada definitivo.
Y aun así, algo se desplomó dentro de mí.
Me quedé sentada varios minutos sin moverme, con la mirada fija en el punto exacto donde Leandro había estado parado. Como si el aire conservara todavía su forma, su peso, su ausencia reciente.
No sentí alivio.
Eso fue lo primero que me desconcertó.
Había esperado esa sensación; la ligereza, la calma que llega después de hacer lo correcto, pero no vino. E