Capítulo 104. A la intemperie
POV GINEVRA
No recuerdo cómo llegué al sillón.
Solo sé que en algún punto dejé de sostenerme y el cuerpo decidió por mí. Valentina estaba ahí, pero borrosa, como si la estuviera mirando a través de un vidrio grueso. Me habló. O tal vez no. No estoy segura.
El llanto se me fue apagando de a poco. No porque el dolor se hubiera ido. Sino porque ya no tenía fuerzas para sostenerlo.
—¿Dónde está Eleonor?
—Giny, cariño, le vas a romper el corazón si la llamas por su nombre.
—¿Y hoy te preocupa eso? a ti que la hiciste llorar millones de veces.
Mi madre se quedó en silencio.
—Me voy —dije, finalmente.
Valentina frunció el ceño.
—Ginevra, no estás bien.
Solté una risa breve, rota.
—No voy a estarlo acá.
No discutió. Eso fue lo único que le agradecí.
—Te llevo a tu casa —dijo tomando sus llaves.
—No —la detuve—. No quiero ir a mi casa.
Valentina se quedó quieta, con las llaves en la mano.
—¿Por qué?
Tragué saliva.
—Porque no quiero estar sola.
No lo dije llorando, lo dije cansada. Como quien a