(NARRADO POR KEELEN)
El olor. Dios, cómo había extrañado ese olor. No es solo el aroma a tierra seca; es el perfume de los siglos acumulados, esa mezcla de humedad antigua, piedra caliza y el sudor de quienes, como yo, nos negamos a dejar que el pasado se quede enterrado. El sol de Atenas golpeaba con fuerza sobre el yacimiento del Ágora, pero para mí, ese calor era una caricia de bienvenida.
Mis botas se hundieron en la arena suelta mientras caminaba hacia la trinchera del sector norte. Sentí