Mientras tanto en la cocina.
La casa Vanross estaba en silencio cuando Lionel abrió la nevera en la cocina. Solo el zumbido del refrigerador y el tenue resplandor de la luz blanca iluminaban sus facciones. Llevaba la camisa medio desabrochada, el cabello húmedo por el sudor, y en sus manos una bandeja con sobras de la cena.
Richard estaba detrás en el umbral, aún con la rigidez que lo caracterizaba, aunque sus ojos brillaban cansados.
—¿Tienes hambre? ¿Quieres comer algo antes de dormir? —pregu