Mundo de ficçãoIniciar sessãoCELIA:
"Mamá", decía aquella voz infantil en mi cabeza, "recuerda quién eres. Recuerda quién es mi papá. La sangre de los Garibaldi corre por mis venas, y ahora también por las tuyas. Somos más fuertes que cualquier hechizo, más poderosos que cualquier maldición".
Sentí cómo las lágrimas corrían por mis mejillas, pero no eran lágrimas de miedo o desesperación. Eran lágrimas de fuerza, de determinación. Con cada gota que caía, sentía cómo el poder de las Janare se debilitaba.






