Mundo ficciónIniciar sesiónNo respondí. Corrí al baño y me metí bajo el chorro frío de la ducha para despertarme. Lo sentí sacar mis ropas mientras me contaba que los hombres estaban entrenando, los había visto desde su ventana. Dante y yo habíamos vivido mucho tiempo solos y nos ayudábamos mutuamente en todo. Al salir, me puse la ropa que había elegido para mí sin preguntar. Lo notaba nervioso, y yo también lo estaba.







