Mundo ficciónIniciar sesiónALONSO:
Me disponía a retirarme para ir a ordenar la comida para mi esposa, pero Celia me detuvo, haciendo que regresara a mirarla. Sus ojos reflejaban miedo, pero también una determinación inquebrantable por nuestro hijo. Su mirada se posó en la venda que cubría mi cabeza.
—No fue nada, solo un golpe feo —dije, intentando restarle importancia y evitando mencionar que por poco pierdo la vida por descuido—. Ahora deja que






