Al día siguiente.
Elena despertó sintiendo un fuerte cansancio a lo largo de todo su cuerpo, el embarazo había hecho que su estilo de vida cambiara, se levantó de la cama y lavó su cuerpo, al salir se ubicó frente al armario, su mirada fue de un vestido a otro.
Trataba de escoger el mejor, aquel que según ella llamaría la atención de Leonardo; luego de una larga decisión se vistió, colocó perfume sobre su cuerpo y salió con destino al comedor.
Luego de aquel descubrimiento, Leonardo de cierta manera se sentía tranquilo, haberse deshecho de Cristina hacía que se sintiera liberado, podía respirar con gran alivio al no compartir el mismo techo con un integrante de la familia que había acabado con su hermana.
Se levantó más temprano de lo acostumbrado, fue al gimnasio para castigar sus músculos, luego de ello lavó su cuerpo y se vistió elegante como de costumbre; fue al comedor para tomar el desayuno.
Leonardo estaba disfrutando de un vaso con jugo cuando la presencia de Elena llamó su