Santino despertó con un fuerte dolor de cabeza, su boca estaba seca, lentamente abrió los ojos, llevó la mirada a su alrededor, trastes y cosas abandonadas era lo único que podía ver.
Intentó moverse, pero no lo consiguió, estaba atado a una silla de metal, en lo único que podía pensar era en el engaño que Greta había preparado para él.
Había jugado con sus sentimientos, había quedado como un tonto, mientras que él le había brindado todo, luego de aquella sucia traición Greta simplemente escu