Debido al escándalo Elena salió a la puerta de su habitación, los hombres de Leonardo se mostraban inquietos, con la pistola en la mano todos iban en dirección de las habitaciones de Leonardo y Cristina.
La curiosidad se apoderó de Elena, dando pasos cortos camino atrás del personal de seguridad, a la distancia logró observar la situación; Elena de inmediato recostó la espalda contra la pared.
Cristina apuntaba directo a la cabeza de Leonardo, mientras que él y sus hombres hacían lo mismo en