Mundo ficciónIniciar sesiónIRENE Y SUS AMIGAS, SE FUERON UNA NOCHE DE FIESTA A UN CLUB PARA DIVERTIRSE. PERO COMO CASI SIEMPRE PASA, EL ALCOHOL, LA MÚSICA Y EL INTENTAR LIGAR CON LOS CEOS GUAPOS Y MILLONARIOS, HACEN QUE LA VIDA DE ESTA MUCHACHA, DE IRENE, SE CONVIERTA EN UN CASI INFIERNO, YA QUE QUEDA EMBARAZADA DE SU MISMO CUÑADO SIN DARSE ELLA CUENTA ¿QUÉ PASARÁ CUANDO SU CUÑADO SEPA QUE VA A SER PADRE PERO NO DE SU FUTURA ESPOSA? Y LA FAMILIA ¿CÓMO SE TOMARÁ ESTE EMBARAZO?¿O NO SABRAN NADA?
Leer másMarbella en un Club muy prestigioso por la noche, un grupo de jóvenes universitarios que están celebrando el fin de sus clases, ya que han conseguido la licenciatura, están a un lado del local, En el otro lado del Club, varios Ceos, celebrando el compromiso de unos de ellos, Dos miradas que se cruzan de una de las universitarias y uno de los Ceos.
— Anda Mario pidenos otra ronda, que creo que esta noche será la tuya, ¿te has fijado cómo te mira ese bombón? — le dijo uno de los hombres a su compañero
— Es muy niña todavía, prefiero una mujer más madura y con sus buenas curvas — contestó él riendo todos los amigos
Se acercó el Ceo a la barra para pedir otra ronda de los que los hombres estaban bebiendo, sin apartar su mirada de la universitaria, que le estaba mirando también
— Mira Irene, ese tío bueno que hay pidiendo en la barra no deja de mirarte, ¿a que no te atreves a provocarlo para llevarlo a la cama? a mi me gustaria pasar solo una noche con ese buenorro — le dijo Ana, su amiga suspirando
— Que va, además es mayor que yo, no creo que le interese mucho, aunque bueno si que esta — contestó ella riendo las dos
David, con las bebidas que pidió al camarero en su mano, se acercó sigilosamente al grupito donde estaba la universitaria con sus amigas, tropezando con ella por casualidad, cayendo el encima de ella, en uno de los sillones desparramandose las bebidas por el suelo, pero ellos dos se quedaron mirándose fijamente con descaro, viendo el Ceo como ella se pasa con sensualidad, la lengua por sus labios para provocarlo, estando sus bocas a milímetros
— Perdon por mi torpeza, pero no lo vuelvas a hacer, lo que acabas de hacer con la lengua si no quieres que te lleve ahora mismo a un hotel — le dijo el Ceo
— Perdon, me llamo Irene, pero es que no he podido resistirme a hacerlo – respondió ella sonriéndole
La noche siguio con la fiesta, alcohol, poniendo algun chico algo en las bebidas de las chicas sin que ellas se dieran cuenta, hasta que se empezó a sentir mal Irene, teniendo que salir un momento a la calle, empujando y tropezando con la gente, haciéndole pensar que en la bebida sus propios amigos pusieron o mezclaron alguna clase de droga ya que ella misma estaba mareada, viendo fuera del club a ese hombre que tropezó con ella dentro de aquel local, acercándose a él, mientras intentaba mantenerse en pie.
— Me llamo Mario, y si ya veo que muy bien no te encuentras, ¿te llevo a tu casa? — preguntó el
— Nooo, porque si me ven mis padres así de borracha, me mandaran al infierno, oye tengo una idea ¿porque mejor no nos vamos a la tuya? te prometo que mañana cuando despiertes ya no estaré en tu casa — comentó la universitaria, rozando las mejillas y los labios de Mario con sus dedos
A el no le parecía muy bien llevarla a su casa, pero él sabía que no la podía dejar en aquel lugar sola, y menos en el estado en que se encontraba la muchacha, así que cogió a Irene en sus brazos, se acercó a su coche, ayudándola a sentarse dentro y poniéndole el cinturón Subidos los dos al coche de Mario, se marcharon de aquel lugar, pero cuando llegaron a su destino Irene estaba durmiendo en el asiento, Cuando ya aparco el coche David abrió la puerta del coche quitando el cinturón para cogerla en sus brazos entrando en su casa con ella, dejándola encima de la cama de su dormitorio, pero al dejarla, ella de pronto abrió los ojos mirándose los dos ya que tan cerca estaba la cara Mario de la de ella, que Irene podía sentir su aliento en sus labios,
Me puse a llorar por culpa de lo nerviosa que estaba al verme en una encerrona que Mario y mi hermana prepararon. El abrió la puerta marchando de aquel dormitorio. Cuando salí yo poco después vi a mi hermana en la cocina haciendo la comida, me acerque mirándonos las dos.—¿Cómo te encuentras Sofia? me gustaría marcharme a mi casa ayúdame por favor a salir de aquí—- le dije.—- Tranquila Irene, primero me gustaría sentir a mis hijos, tocar tu barriga y notar sus pataditas, de todas formas Aaron está de viaje y estarias sola en casa ¿aun no te ha puesto mi marido el collar? ahora se lo diré yo —- me dijo mirandome el cuello.—- ¿Qué collar?¿de qué hablas? — pregunté sabiendo que era, pues mi hermana ya lo tenía puesto en su cuello hacía tiempo.—-- !! Mario cariño ¡¡ ¿no le pones el collar a mi hermana? —- preguntó Sofía gritando.—- Estoy en ello mi amor, ahora se lo pongo tranquila —- respondió él gritando también.De pronto sentí en mi cuello el aliento y el beso de Mario, aunque in
—- Suéltame o grito — le dije cuando apartó su mano de mi boca, escuchando cómo se reía.— Eres mia mi amor, y aunque grites nadie vendrá a ayudarte, ahhhhh, siii, tómalo todo mi amor, soy tuyo y todo te lo doy ahhhh —- me dijo cuando estaba teniendo su clímax.Una vez que ya se apartó de mi cuerpo, me giré poniendome enfrente de él, dándole un fuerte bofetón haciendo que su labio sangraba, pero Mario seguía riendo, sin importarle lo enfadada que yo estaba.Me fui muy enfadada a la sala donde estaban mis padres y mi hermana sentandome en el sofá al lado de mi madre..—- Irene hija, necesito que te vayas con tu hermana a su casa, para ayudarla — me dijo mi madre viendo entrar a Mario en ese momento.—- Mama tienen dinero, se pueden dar el lujo de contratar a alguien yo tengo mi casa y un esposo que cuidar — respondi.—- Hermana no es lo mismo, un familiar que una desconocida, anda dime que si, me mareo mucho y hay veces que Mario no esta, me da miedo que en una de esas caídas me rompa
Aaron y yo nos levantamos al mismo tiempo de la cama bajando los dos a desayunar, pues el se iba a la empresa y yo quería que me llevara a mi casa para visitar a mis padres, aunque temía que estuviera mi hermana y su marido, pero ya hacía mucho tiempo que no veía a mis padres y estaba inquieta por ese motivo.—- ¿Estás segura de que quieres que te lleve a la casa de tu madre? — me preguntó mi esposo.—- Aaron hace ya mucho tiempo que no los veo y además se que a mi padre ya le dieron el alta, supongo que se extrañara de que no los visite — respondí.—- Está bien, no voy a decirte lo que tienes que hacer, pero si ese desgraciado está, te vienes conmigo, volvemos a casa — me dijo muy serio.Una vez que mi esposo aparco el coche enfrente de la casa de mis padres, quiso bajar y acompañarme pero yo lo convencí que con mi madre delante no me pasaría nada y Mario no se atrevería a tocarme, además de que mi esposo, tenía que ir a trabajar. Mi marido puso su mano en mi nuca acercando sus labio
Joana estaba en su consulta atendiendo a una paciente, cuando de pronto la puerta de la consulta se abrió, irrumpiendo Aaron dentro acercándose a la mesa muy enfadado mirando furioso a Joana.—- Joana ¿dónde está mi esposa? no la encuentro por ningún lado y se que tu sabes donde esta ella — le grito mi esposo asustando así a la pobre paciente que estaba sentada.—- ¿Quieres que hablemos de tu esposa? sal fuera y espera a que termine con mi paciente, o ¿prefieres que llame a seguridad y te echen de la clínica? —- le preguntó ella.Aaron parece que se calmó al salir de la consulta, se sentó fuera en la sala esperando a que lo recibiera Joana.—-”” Aaron ahora pasa "- le comento Joana cuando la paciente ya se marchaba de la consulta.Mi esposo entró sentándose en la silla que había enfrente de la mesa sin apartar su mirada de mi amiga.—- Tu esposa está en un lugar seguro, no se donde te metiste pero Mario aprovecho tu ausencia para aprovecharse de Irene, ahora te pregunto yo ¿dónde coño
Cuando Mario se marchó de mi casa, recogí muy nerviosa ropa rota que me rompió Mario, la introduje en una bolsa de basura para tirarla, dado que no sabía cuando iba a volver mi esposo a casa y no quería que viera aquello. Seguidamente me fui al cuarto de baño, viendo en el espejo todas las marcas que Mario había dejado en mi cuerpo, me puse a llorar nada más verlas, pues no tenía forma de ocultarlo. Entre en la ducha arañando mi piel con mis uñas para quitarme la mayor parte de lo que Mario había lamido en mi cuerpo, al terminar me puse un camisón y una bata de mangas largas marchando del dormitorio hacia el salón donde tenía mi teléfono. Segui llamando a Aaron pero no tuve respuesta, llamé a mi amiga Ana preguntando por mi esposo sin darle ninguna explicación en principio aunque necesitaba desahogarme con alguien y la mejor era ella, pero me importaba mas saber donde estaba mi marido. Después llamé a Duncan llorando, pero tampoco sabía nada de Aaron.—- No llores Irene, dime donde es
Volvimos a la casita dos horas después de tomar el sol y bañarnos varias veces en el mar, Mientras yo me duchaba Aaron preparaba la comida de los dos, riéndome cuando lo escuchaba desde el cuarto de baño cantar en italiano. Terminé de ducharme acercandome hasta donde estaba la cocina, viendo a mi esposo con el delantal puesto y usando la rasera como si estuviera dirigiendo a una orquesta.—-¿Te gusta como canta tu esposo? —- me pregunto cogiendo mi cintura con sus manos.—- Molto bene, Italiano, caballero — le dije sin poder dejar de reirme.Una vez que ya estabamos sentados en la mesa para empezar a comer, escuchamos el timbre de la casa mirándonos los dos algo extrañados, pues nadie se suponía que sabía dónde estabamos. Aaron se levantó de la silla acercándose a la puerta, quedando inmovil cuando Aaron volvió al comedor acompañado de los dos supuestos visitantes, que eran Mario y mi hermana.—- ¿Qué hacéis aquí? nadie os ha invitado —- les contesté enfadada.—- Mi amor, no hace falt





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