Mundo ficciónIniciar sesión— Vamos Irene, es una alegría un hijo, conozco muy bien a tus padres y te van a obligar a que abortes, pero no lo consentiré, cuando quieras me llamas y te vienes a Londres conmigo hasta que des a luz,
ese peque no tiene la culpa de lo que han hecho sus padres, ademas ¿que podria decir su padre biológico? — me dijo
— No hace más que decirme que está enamorado de mi — respondí
— ¿A si?, ¿entonces por qué no deja a tu hermana y se casa contigo? ahora cuando se lo digas a ver qué hace ese hombretón que te ha dejado embarazada por unas horas de placer — me dijo mi amiga
— Vivian nadie lo sabrá jamás, además tengo que seguir estudiando para sacarme el master, ¿que haré entonces Vivían? mis padres me echaran de casa por mucho que me quieran — le respondí
— Ya te lo he dicho Irene, escúchame y deja de llorar, te vas a venir conmigo a Londres, en las universidades de Londres te puedes sacar mejor el máster y ya está todo dicho, que alegría, voy a ser tía — dijo riendo
Vivian y yo estuvimos juntas hasta altas horas de la madrugada, ya que hacía mucho tiempo que no nos veíamos. Ella seguía diciéndome y tratando de convencerme de que me fuera a Londres con ella al día siguiente, ya que las dos sabíamos que si mis padres se enteraban de mi estado, seguramente me iban a obligar a abortar a mi bebe y eso por ahora yo no lo quería. Cuando ya llegamos a mi casa, nos despedimos quedando las dos al día siguiente para hablar con mis padres y marcharme con ella a Londres, hasta que diera luz, aunque no sabía ni estaba segura de que haría en caso de que mi embarazo llegara a su término, pero por ahora lo que yo necesitaba era seguir adelante con mi problema, aunque sabía que mi futuro fuera algo incierto. Mi amiga y yo nos despedimos en la puerta de la casa, entre dirigiendome hacia el dormitorio, dejando mi bolso en la entrada sentandome en mi cama, cuando de pronto se abrió la puerta del dormitorio viendo entrar a Mario, acercándose hasta la cama sentándose a mi lado, cogiendo mi mano
— ¿Lo has pasado bien con tu amiga? — me pregunto
— No deberias estar aqui, si se despierta mi hermana y no ve juntos en mi dormitorio ____ beso mis labios
— Irene, dime una sola palabra y anuló la boda, no se que me has hecho, pero no dejo de pensar en ti, te amo — me dijo
— Por favor Mario marchate, es de mi hermana de quien estas hablando, nunca me lo perdonaría mi familia, lo nuestro nunca podrá ser por favor marchate y no lo hagas mas difícil — le dije poniendo mi mano en mi vientre como si quisiera proteger a mi bebe
— Esta bien me marcho, solo contestame a una sola pregunta ¿estás embarazada de mi? — pregunto
— No, no lo estoy, vete no quiero que vuelvas a acercarte a mi, vas a ser el marido de mi hermana y yo no voy a estropear su felicidad por el capricho de un CEO multimillonario — le dije
—- Lo que siento por ti no es capricho Irene, se que es amor, ¿cómo puedes tratarme así? además si es eso lo que quieres de acuerdo, pero asegurate de con quien te acuestas la próxima vez que lo hagas, mañana te daré cien mil euros por haberte acostado con un CEO caprichoso, yo pago muy bien a quien me hace favores, buenas noches — me dijo marchandose de mi dormitorio







