Los Mellizos secretos del Cruel CEO
Los Mellizos secretos del Cruel CEO
Por: AZAHARA
1/ NUNCA MAS

Marbella en un Club muy prestigioso por la noche, un grupo de jóvenes universitarios que están celebrando el fin de sus clases, ya que han conseguido la licenciatura, están a un lado del local, En el otro lado del Club, varios Ceos, celebrando el compromiso de unos de ellos, Dos miradas que se cruzan de una de las universitarias y uno de los Ceos.

— Anda Mario pidenos otra ronda, que creo que esta noche será la tuya, ¿te has fijado cómo te mira ese bombón? — le dijo uno de los hombres a su compañero

— Es muy niña todavía, prefiero una mujer más madura y con sus buenas curvas — contestó él riendo todos los amigos

 Se acercó el Ceo a la barra para pedir otra ronda de los que los hombres estaban bebiendo, sin apartar su mirada de la universitaria, que le estaba mirando también

— Mira Irene, ese tío bueno que hay pidiendo en la barra no deja de mirarte, ¿a que no te atreves a provocarlo para llevarlo a la cama? a mi me gustaria pasar solo una noche con ese buenorro — le dijo Ana, su amiga suspirando 

— Que va, además es mayor que yo, no creo que le interese mucho, aunque bueno si que esta — contestó ella riendo las dos

David, con las bebidas que pidió al camarero  en su mano, se acercó sigilosamente al grupito donde estaba la universitaria con sus amigas, tropezando con ella por casualidad, cayendo el encima de ella, en uno de los sillones desparramandose las bebidas por el suelo, pero ellos dos se quedaron  mirándose fijamente con descaro, viendo el Ceo como ella se pasa con sensualidad, la lengua por sus labios para provocarlo, estando sus bocas a milímetros

— Perdon por mi torpeza, pero no lo vuelvas a hacer, lo que acabas de hacer con la lengua si no quieres que te lleve ahora mismo a un hotel — le dijo el Ceo

— Perdon, me llamo Irene, pero es que no he podido resistirme a hacerlo – respondió ella sonriéndole

La noche siguio con la fiesta, alcohol, poniendo algun chico algo en las bebidas de las chicas sin que ellas se dieran cuenta, hasta que se empezó a sentir mal Irene, teniendo que salir un momento a la calle, empujando y tropezando con la gente, haciéndole pensar que en la bebida sus propios amigos pusieron o mezclaron alguna clase de droga ya que ella misma estaba mareada, viendo fuera del club a ese hombre que tropezó con ella dentro de aquel local, acercándose a él, mientras intentaba mantenerse en pie.

— Me llamo Mario, y si ya veo que muy bien no te encuentras, ¿te llevo a tu casa? — preguntó el

— Nooo, porque si me ven mis padres así de borracha, me mandaran al infierno, oye tengo una idea ¿porque mejor no nos vamos a la tuya? te prometo que mañana cuando despiertes ya no estaré en tu casa — comentó la universitaria, rozando las mejillas y los labios de Mario con sus dedos

A el no le parecía muy bien llevarla a su casa, pero él sabía que no la podía dejar en aquel lugar sola, y menos en el estado en que se encontraba la muchacha, así que cogió a Irene en sus brazos, se acercó a su coche, ayudándola a sentarse dentro y poniéndole el cinturón  Subidos los dos al coche de Mario, se marcharon de aquel lugar, pero cuando llegaron a su destino Irene estaba durmiendo en el asiento,  Cuando ya aparco el coche David abrió la puerta del coche quitando el cinturón para cogerla en sus brazos entrando en su casa con ella, dejándola encima de la cama de su dormitorio, pero al dejarla, ella de pronto abrió los ojos mirándose los dos ya que tan cerca estaba la cara Mario de la de ella, que Irene podía sentir su aliento en sus labios, 

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