Mundo ficciónIniciar sesión—Mira una cosa, nos lo pasamos bien y eso es lo que importa, ¿que vas a hacer esta noche? Vivian viene dentro de dos semanas desde Londres, espero que a mi madre se le haya pasado el cabreo para entonces — me dijo
— Esta noche entonces será aburrida para mi, viene el novio de mi hermana a cenar a casa, así que supongo que tendré que quedarme hoy en mi casa, — le dije
— ¿No vas a salir después de que se marche? la pandilla nos echará de menos — me dijo
— Pues que se aguanten, la culpa ha sido de ellos por drogarnos, ahora no podremos salir durante algún tiempo con ellos,aunque mis padres no me han castigado — le comente
— Que suerte tienes, mi madre me ha castigado durante dos semanas, ¿puedes venir tú a mi casa? no veas qué principio de vacaciones me esperan, anda Irene dime que si por fa— me rogue
— Claro que si que ire, bueno te dejo, aun tengo que ducharme y vestirme para la cena, no quiero escuchar a la impertinente de mi hermana con sus protestas, nos vemos Ana chao — respondí
Después de hablar con mi amiga Ana, me marché de mi dormitorio hacia la cocina para dejar la bandeja que mi madre me llevo, entrando seguidamente al cuarto de baño para ducharme. Volví a mi dormitorio para secarme y vestirme ya que faltaban minutos para que el novio de mi hermana llegara a nuestra casa, elegí un vestido corto marcando mis curvas, zapatos de tacón medio y colores suaves para pintarme. Una vez que me marche del dormitorio, escuche como tocaban el timbre de la puerta de mi casa
— Irene ¿puedes abrir? escuche decir a mi hermana algo nerviosa
— Si voy yo, no te preocupes — le dije gritando
Me acerque a la puerta para abrir, pero me quede inmovil al ver al hombre que habia detras de la puerta, mirandonos los dos extraños mientras me desnudaba con la mirada, mirandome de arriba abajo, subiendo por mi espalda una especie de corriente electrica, sintiendolo en mi sexo
— ¿Tu?¿Tú puedes saber qué haces aquí? mi familia no sabe que anoche dormí contigo, por favor vete ahora mismo — le dije nerviosa
— No vengo para descubrirte, Sofía me ha invitado a cenar en tu casa, pero no sabia que tu ______ escuchamos a mi hermana detrás de mí
—- !! NO ¡¡ por favor tienes que marcharte, no puedo dejar que entres, como me descubra mi madre me castigará de por vida. —- le comente muy nerviosa, pero no me dio tiempo a cerrar la puerta ya que tenia a mi hermana detrás de mi
— Irene ¿se puede saber que estás haciendo? Mario cariño, por favor entra, — dijo mi hermana, dándole un beso en los labios cogió su mano entrando los dos en mi casa
Dentro de mi casa, nos reunimos en el comedor presentando mi hermana a su novio a mis padres, mientras yo me quedé mirando a ese hombre que me dio la noche anterior un placer que no sabía si volvería a sentirlo, sintiéndome mal por una parte, ya que no se lo podía decir a nadie y menos a mi hermana que su novio se acosto con otra mujer la noche anterior, y que esa mujer era yo.
— Irene, hermanita ¿no saludas a tu futuro cuñado? — me dijo Sofia
— Si, si claro perdona, estaba pensando en tonterías, bueno Mario me alegro mucho de que vayas a pertenecer a nuestra familia, no sabes la joya que te vas a llevar (a la cama) — dije susurrando, mientras miraba al suelo
— Perdona hermana ¿que has dicho? — me pregunto Sofia
— Que me alegro mucho por los dos, ahora disculparme tengo que ir un momento a mi dormitorio — le dije marchandome del comedor
— No tardes Irene, la cena ya esta preparada – me dijo mi madre
Me fui a mi dormitorio, cogi mi teléfono y marque el numero de mi amiga, escuchando su voz al segundo tono
— Ana, no te vas a creer quién es el novio de mi hermana — le dije nerviosa
—No me digas que es un rapero, estaria bien para ella, con lo pija que es Sofia — me dijo
— Calla tonta, no, es el mismo con que pase la noche ayer, con Mario — le respondí
— Tía ¿qué me dices?¿estás segura de lo que me estas diciendo Irene?¿te ha reconocido? — pregunto
— Creo que sí que me ha reconocido, ¿qué hago? estoy muy nerviosa, y no puedo decirselo a mi hermana — comente
— Siéntate a cenar con tus padres y con ellos dos, dejando que fluya lo que tiene que suceder, — me dijo
— Cuando he abierto la puerta y lo he visto, creía que me estaba muriendo, Ana ¿no te parece esto mucha casualidad? — pregunte
— Pues sí, pero tómalo por bien, cuando se vaya llamame y dime cómo ha sido todo, suerte Irene — me dijo mi amiga
Deje el teléfono en la mesita, abri la puerta del dormitorio para irme, cruzandome en el pasillo con Mario que salió del cuarto de baño
— Te fuistes esta mañana sin despedirte de mí — me dijo arrinconando mi cuerpo, entre su cuerpo y la pared
— Lo siento, pero no sabia quien eras, por favor no digas nada — le dije
— No te preocupes por eso, pero quiero verte mañana en mi despacho, toma mi tarjeta, me gustaria conocerte un poco mejor — me dijo acercando sus labios a mis labios hasta rozarnos, pasando su dedo por mi labio mirandome fijamente
— Lo siento pero no creo que sea buena idea lo que me pides, además nos están esperando para cenar — le respondí, consiguiendo apartarme de él para ir donde estaba mi familia
Entramos en el comedor los dos, mirandome mi hermana algo furiosa y supongo que celosa, Nos sentamos en la mesa, poniendose a mi lado Mario, y mi hermana al otro lado suyo, presidiendo la mesa mi padre. Empezamos a cenar, preguntando mi padre a Mario como lo hace un padre preocupado por su niña mimada, por cuestiones personales, contestando él a todas las preguntas que le hacía muy tranquilo y muy simpático, viendo cómo le brillaban los ojos a mis padres por lo satisfechos que estaban con el novio de mi hermana. Cuando terminamos de cenar, fui a levantarme para ayudar, pero Mario puso una mano en mi pierna, haciendo que todo mi cuerpo se erizara con la sensación de su suave caricia
— Tengo que ayudar a mi madre, por favor — le dije en voz baja







