5/ MENTIRAS

Pero no le valió mi contestación a Mario, me cogio de las manos levantandome de la toalla entrando en el agua los dos hasta que el agua nos tapaba el cuerpo, puso sus manos en mi cintura acercandome a todo lo que pudo a su cuerpo, mientras yo no dejaba de mirar a todos los sitios. Cuando me quise dar cuenta ya me había hecho suya, mientras besaba mi cuello, 

— Mirame Irene — me dijo

— Esto esta mal Mario, por favorrrrr— le dije gimiendo

— ¿Estás embarazada de mi hijo? contesta sinceramente — pregunto

— No, por favor déjame, — le dije mordiendo su hombro para que nadie me escuchara gritar mi clímax, 

— Ahhh –dijo con su clímax– no sabes como te deseo — me termino de decir

Cuando pude apartarme de él, regrese a nado a la arena, cogi mi toalla y mi móvil marchandome hacia la casa, sentandome en una de las hamacas que habían fuera, viendo a Mario como se acercaba al mismo tiempo que por otro sitio venia mi hermana con mis padres hablando tranquilamente los tres

— Hola amor, me encanta ese mercadillo, he comprado varias cosas para nuestra casa, ven que te lo voy a enseñar — le dijo mi hermana cogiendo la mano de su novio para entrar en la casa

— ¿Qué te pasa cariño? no te veo disfrutar del viaje — me dijo mi madre sentándose a mi lado en otra hamaca

— Estoy bien no te preocupes, solo son estas molestias en el estómago, aunque me gustaría volver a casa, la verdad — le dije

— Vamos adentro mi amor y no te preocupes, en cuanto volvamos a casa le pedire cita a nuestro medico, te he comprado alguna cosilla que se que te gustara, aqui hace mucho sol Irene hija — me dijo mi madre, entrando las dos a la casa

Dos días solo pasaron y yo seguía teniendo nauseas, teniendo que correr hacia el cuarto de baño, para vaciar mi estómago intentando que nadie me viera, pero muy preocupada por si estaba embarazada de Mario, ya que era el único hombre con quien había hecho el amor y el mismo fue quien me quito la virginidad. La noche antes de volver a Marbella, nos fuimos a cenar a un lujoso restaurante, pidiendo la cena mi hermana y Mario. Cenando empecé a encontrarme algo mal, aunque no quise decir nada, pero mi madre enseguida me lo noto en el aspecto de mi cara

— Vamos fuera que te dé un poco el aire Irene, no me gusta ver como te ha cambiado el semblante de la cara — me dijo mi madre

— Mamá, ¿dónde vas? ella ya es mayorcita para estar en la calle sola, — dijo mi hermana

— Sofia por favor calla, estoy harta de escuchar como te metes con tu hermana, esta mala o no lo ves — contestó mi madre, viendo a mi hermana como se enfadaba mientras Mario me miraba algo desconcertado

Mi madre y yo nos fuimos del restaurante hacia la calle, mirandome ella como si quisiera hacerme algunas preguntas y no se atreviera, asi que empezo a hablar dandome a entender lo que ella y yo sospechábamos que me ocurría

— Sabes hija, no creo que estuviera bien visto por nuestra familia si alguna de las dos os quedaríais embarazadas fuera de una pareja o de un matrimonio — me dijo

— Mamá ¿qué estás insinuando? no he estado con ningun chico, además tiene que ser el cambio de comida o de vete a saber, nunca te defraudare y tu lo sabes bien, os quiero mucho — le dije

— Hola Irene, qué alegría verte por aquí, señora Lopez ¿como esta? — preguntó mi amiga Vivian que venía de Londres a pasar las vacaciones

— Vivian cariño, ¿como estas? ¿estas de vacaciones?— preguntó mi madre dándole un abrazo

— Si, Londres a veces aburre, siempre llueve y no ves el sol casi nunca — le dijo mi amiga, mientras nos abrazamos

— Me alegro mucho, pero pasa por casa de vez en cuando, Sofía se alegrará mucho de verte — le dijo mi madre

— Irene estoy con un grupo que también han hecho empresariales, señora Lopez ¿se puede venir Irene con nosotros?, solo será una película seguramente y una vuelta por la playa— le dijo Vivian

— De acuerdo, pero tener cuidado, es de noche y no se sabe nunca – contestó mi madre

— No se preocupe, vamos en pandilla, nadie se atrevera a meterse con nosotras, vamos Irene tengo un montón  de cosas que contarte — me dijo marchando las dos

— Gracias amiga, mi madre me estaba agobiando con sus preguntas — le comete

— ¿Pasa algo? me enterado que tu hermana se v a casar pronto — me dijo

— Si, Vivian necesito que me acompañes a una farmacia, creo que — le dije bajando mi cabeza para que no viera la lágrima que estaba a punto de acariciar mi mejilla

— No llores Irene, sabes que somos como hermanas, anda vamos yo misma lo comprare, pero quiero saber quien es el padre — me dijo

— Un CEO muy importante y millonario que es inalcanzable para mí — respondí

— Tu futuro cuñado ¿verdad? — pregunto

— Fue una noche de borrachera y ademas no sabia quien era cuando nos acostamos — le dije

Nos acercamos a una farmacia comprando mi amiga la prueba, marchandonos después al hotel donde ella estaba pasando sus vacaciones para hacerme la prueba. 

—- Pasa y espero que te guste, mis padres como ves me pagan las vacaciones y yo elijo lo mejor, vamos al baño, me tienes intrigada por saber si me vas a hacer tía — me dijo sonriendo

Entramos las dos en el baño, hice pipi en un pequeño bote que mi amiga tambien compro, para hacerme la prueba rezando para que diera negativo, pero en el palito pudimos ver dos rayitas rosas, poniendome a llorar sin consuelo

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