Mundo ficciónIniciar sesiónMe levanté sintiendo en mi espalda como clavaba en mí su mirada, poniendome tan nerviosa que se me callo lo que llevaba en las manos, viendo a Mario a mi lado ayudándome a recoger lo que había en el suelo, rozando mi brazo con sus dedos, Mire a mi hermana y a mi madre, dándome cuenta de que ellas estaban hablando de lo suyo ya que no vieron lo que acababa de hacerme Mario con sus dedos
— No me falles mañana — me susurro al oído
Enseguida me puse de pie, tirando a la basura lo que llevaba en mis temblorosas manos
— Eres un desastre hermanita, todo lo que tocas lo rompes — me dijo mi hermana con sarcasmo
— No ha sido mi culpa niña mimada, así que cierra tu boca — le conteste
— Toma Sofia, saca tu la bandeja de café, seguramente los dos hombres estarán ya en la salita — dijo mi madre, poniendose enfrente de mi, cogiendo mi barbilla con sus dedos para que la mirara
— ¿Qué es lo que sucede a Irene? ¿conocías ya al novio de tu hermana?.-- me preguntó
— No, ¿porque lo dices mama? — esta vez pregunté yo
— No se mi niña, desde que ese muchacho a entrado en casa, te has puesto muy nerviosa — comentó
— Mami, no todos los días se tiene en casa un hombre como Mario, ¿tu no te pondrias nerviosa?, es guapo, hombros anchos, ojos de color verde preciosos y encima es un Ceo multimillonario, supongo que no estara acostumbrado a comer y cenar en comedor de una familia modesta, no te preocupes mami, me voy al dormitorio, asi podreis hablar los cuatro tranquilamente, — le dije
— Irene, despídete de Mario y de tu padre si te vas a dormir ya —- me dijo mi madre
Me acerque hasta la salita, levantandose Mario sin apartar su mirada de mi, me acerque a donde estaba mi padre, le di un beso, dándole la mano a Mario mientras nos mirábamos
— Ha sido un placer conocerte Mario, me alegro de que mi hermana haya encontrado un buen hombre, espero que nos veamos otra vez, buenas noches a todos — les dije sintiendo lo suave de su mano, mientras que las palpitaciones de mi corazón iban a más de mil por hora
— Se que acabas de sacarte el título de empresariales, si lo deseas te puedo dar trabajo en mi empresa, ven mañana y hablamos — me dijo Mario
— Lo siento, pero voy a estar un mes descansando, ya que después del verano, voy a seguir estudiando para sacarme un máster, aunque te lo agradezco, bueno como he dicho, buenas noches a todos — comente marchandome de la salita
Aunque ya no vi a Mario fuera del entorno familiar, me sentía más tranquila cuando él venía a casa, hasta que un dia que estabamos todos reunidos, se le ocurrió la idea Mario de hacer un viaje toda la familia, ya que pusieron fecha a su boda, estando mi madre y mi padre encantados con Mario, con el viaje y con la próxima boda de el y de mi hermana
— Lo siento Mario, pero yo no voy a ir, prefiero quedarme con mis amigos en mi casa — le dije
— Que idiota eres hermanita, es un viaje para disfrutar y descansar y la monja se quiere quedar en el convento sola — me dijo mi hermana
— Irene por favor, Mario nos ha invitado, no puedes rechazarlo, es un regalo que nos hace, ya que la boda de el y tu hermana, es dentro de unas semanas, anda por favor — me dijo mi madre fijandome en lo serio que Mario me estaba mirando
— Está bien ire a ese viaje, pero porque mamá me lo ha pedido y que te conste Sofía que no soy ninguna monja— le dije enfadada.
El viaje fue a unas islas, aunque fuimos en el jet de Mario, para mi fue como una pesadilla, ya no hacia mas que tener nauseas, pero menos mal que no duró mucho porque no se que hubiera hecho si no hubiese aterrizado el avión pronto, Cuando bajamos del avión había una limusina esperandonos, viendo a un hombre vestido con traje y una gorra con la puerta del vehículo abierta, suponiendo que sería el chofer Subimos a ella, sentándose abrazada mi hermana a su novio, mirandome ella con desprecio
— Desde luego hermanita, vaya viaje que nos has dado con tus nauseas, ni que estuvieras embarazada, mamá no se como la aguantas — dijo mi hermana a mi madre, mirandome Mario fijamente
— Sofia por favor déjalo ya, no hagas que me arrepienta de haber convencido a tu hermana para que nos acompañara — le dijo mi madre
— Papi ¿no la has visto? no hacía más que ir al cuarto de baño para vomitar, jamás he tenido un viaje así de asqueroso — dijo mi hermana
— A lo mejor sí que estoy embarazada, ¿qué te parece Sofia?¿Sabes si tú podrás darle un bebe a Mario? porque no te veo con tu figura gorda y tus tetas grandes y que se te deforme tu culo por ello — le dije, sonriendo
— Que asco me das Irene — me respondió
— ¿Estás embarazada, de verdad? — me pregunto Mario
— No, solo que no he tomado nada para desayunar y esos movimientos tan repentinos del avión, han hecho que se me revuelva el estómago — le conteste, notando la mirada de Mario sobre mi
Nos instalamos en una gran casa adosada que pertenece a Mario, que tenía cinco dormitorios con sus respectivos baños dentro, La casa estaba a tan solo unos metros de la playa, aunque teníamos una gran piscina, pero yo prefería la playa y nadar perdiendo así mis malos pensamientos, ya que deseaba volver a Marbella a mi casa. Me bañe en el mar, nade un poco volviendo a la arena, luego me tumbe en la toalla que puse encima de la arena blanca para tomar el sol.
— Te vas a quemar — escuche la voz de Mario sintiendo sus dedos acariciando mi vientre
— ¿Qué estás haciendo? mi hermana nos puede ver — le dije
— Se ha ido con tus padres al mercadillo que hay, ¿qué te parece si nos bañamos juntos? — pregunto
— No gracias, ahora quiero tomar el sol — respondí







