capitulo 21

El aire fresco de la tarde golpeaba suave el rostro de Lautaro mientras salía del hospital. A su lado, Gabriela lo observaba de reojo, sin decir nada. Había algo en la forma en que él caminaba, en la manera en que miraba hacia adelante, que la conmovía.

Aún tan joven, Lautaro cargaba con cicatrices invisibles. Pero a pesar de todo, no se había convertido en alguien duro o frío. Al contrario: ahí estaba, dispuesto a darlo todo por una chica, a quedarse una noche entera al pie de una cama, espera
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP