El sol se escondía detrás de los edificios, tiñendo el cielo con tonos naranjas y violetas. La ciudad parecía más tranquila que de costumbre, como si incluso el ruido hubiera querido darles un respiro. Lautaro estaba en su habitación, mirándose al espejo. Hacía tiempo que no se preparaba para salir con tanta calma. No era una cena cualquiera. Era una cita con las dos personas más importantes de su vida.
Suspiró, acomodó el cuello de su camisa y se miró otra vez.
—Nunca pensé que iba a estar ner