Draco sacó del bolsillo interior de su chaqueta un teléfono móvil antiguo, de los de tapita, y lo puso sobre la mesa.
—Esto lo encontraron mis hombres de confianza en el registro de la casa de Tessa, antes de que llegara la policía o bueno oficialmente los peritos. Lo tenía escondido en el doble fondo de un armario. Hay mensajes, fotos, extractos. Tessa estaba reuniendo pruebas para derribar a los Leones. O para entregárselas a alguien, pero como sabemos no llegó a hacerlo.
Dalia cogió el telé