Capitulo 9 Amigo, enemigo o aliado. Parte 1
El timbre. Eran las seis de la tarde cuando el portero eléctrico sonó. Un pitido largo, insistente. Dalia se acercó con sigilo, Leo agarrado a su pierna como un koala. Pulsó el interfono.
—¿Sí?
—Soy yo —dijo la voz grave del teléfono.
Dalia no preguntó quién era. Abrió.
Subió las escaleras con Leo en brazos, el corazón golpeándole las costillas. Cuando llamaron a la puerta —tres golpes secos, espaciados—, ella ya estaba al otro lado, con la cadena puesta, asomándose por la rendija.
El hombre qu