Mientras Chloe se preparaba para dormir, unos golpes llamaron a su puerta. Escondió el teléfono en el doble fondo del cajón antes de abrir y encontrarse a Thomas del otro lado. No llevaba corbata y tenía su chaqueta en la mano, como si apenas hubiera llegado y hubiera ido directamente a verla a ella.
—Llegas tarde —Chloe se apoyó en el marco de la puerta, dedicándole una sonrisa que hizo que Thomas se enfocara en su boca un instante.
—Estuve cerrando unos asuntos sobre unos negocios pendientes