Brendan se encontraba frente al espejo de su habitación, acomodando el cuello de su camisa antes de ajustarse la corbata. Sus dedos se movían con una precisión casi obsesiva, como si en aquél gesto no solo buscara pulcritud, sino también poner en órden sus propios pensamientos.
El hombre que se reflejaba no era más que el disfraz cuidadosamente confeccionado para poder llevar a cabo su plan. Aunque detrás de esa armadura y la aparente quietud que envolvía su presencia, se ocultaban pensamientos