Me despierto. Abro los ojos lentamente y los vuelvo a cerrar, porque me pesan. Tengo la cabeza llena de niebla espesa y me vuelvo a dormir sobre mi funda nórdica azul durante horas. No sueño. No puedo crear imágenes. Todo es oscuro y relajado.
El sol de mediodía se deposita en mis párpados, me olvidé bajar la persiana. Los abro, me deslumbro y me levanto lentamente de mi cama. Está hecha, cuando llegué me tumbé tal cual, sobre ella, y he acabado sintiendo frío.
Me noto la garganta inflamada y