Aprobada a la primera. La teórica del carné de conducir ya pasó a la historia y empiezo las prácticas por la ciudad con ganas. En los instantes que conduzco, me siento dueña de mí misma, porque soy yo la que dirijo mi vida. Ha pasado casi un año en que lo dejé definitivamente, sin contar mi recaída, pero cada día que pasa es un pulso que le estoy ganando a mi adicción. Lo más importante es que me siento libre, sin ningún impulso que empañe mi día a día, ya que el alcohol me llamaba continuamen