Meto más ropa de la que debo en la maleta, ya que finales de marzo es traicionero. No sé si hará bastante fresquita o si, por el contrario, podré lucir algún jersey menos grueso.
Susana sonríe pícara y me dice que poca ropa luciré, ya que lo más seguro es que no salga de la habitación. Creo que no se equivoca, por eso me he comprado para la ocasión un par de conjuntos de lencería última tendencia. Compuestos de sendos tangas provocativos, que resaltarán mis curvas. Desde que vivo con Susana, y