MARIE MORETTI
Desperté con la cabeza llena de ideas, como casi todos los días. Pero hoy... hoy era diferente. Hoy tenía que darle forma al vestido de Clarita. Y cuando algo se trataba de diseño, de arte, de trazar emociones con tela… no podía esperar.
Me senté en la cama y tomé la tablet de mi mesa de noche. Deslicé el dedo por la pantalla y observé los primeros trazos que había hecho anoche. Era un buen inicio, pero aún necesitaba vida.
Me puse una bata ligera y salí de mi habitación. Justo al