ASHER WILSON
El cumpleaños de mi madre terminó y todos regresaban, yo fui a mi habitación a buscar una chaqueta y su recuerdo me golpeó, sonreí, desde que tenía 17 años una admiradora secreta se había dedicado a escribirme cartas de amor, a amarme en silencio, por años traté de ver quien era, saber quien era la mujer que me amaba desde las sombras, pero jamás logré saberlo.
Me senté al borde de la cama, dudando por un instante. Luego, como si una fuerza invisible me guiara, me incliné y metí la