Despertando con mi princesa.
SILVANO DE SANTIS
Desperté sintiendo algo cálido, suave y perfecto acurrucado en mi pecho. Annelisse.
Su respiración tranquila acariciaba mi cuello, y una de sus piernas estaba enredada entre las mías. Me quedé un momento así, inmóvil, con los ojos cerrados, simplemente disfrutando de tenerla ahí. Después de todo lo que habíamos vivido en la operación con Seraphim Corp, tantos niños maltratados, el olor a sangre y muerte, solo necesitaba esto, su aroma, su piel, su calor, ella era la única que