La promesa de Félix flotó en el aire de la suite durante los días siguientes, un fantasma tangible que transformaba cada interacción rutinaria en un acto cargado de significado. La mirada de Clara, al pasarle una taza de té, buscaba inconscientemente la cicatriz bajo su camisa. Sus manos, al cambiarle el vendaje con meticulosa precisión médica, sentían la tensión de los músculos abdominales y recordaban la presión de su dedo sobre la herida. Era una vigilancia mutua, una cuenta regresiva silenc