Tras llegar a su casa, Valentina se dirigió a su habitación, pero al llegar notó que la puerta estaba abierta. Cuando se acercó con cuidado, observó que los cajones de su armario estaban abiertos. De inmediato, salió a buscar a Mateo por la casa; sabía que solo él sería capaz de irrumpir en su cuarto y hacer algo así. Lo buscó por todos lados y no lo encontró, hasta que fue a buscarlo a su oficina y lo encontró sentado, tomando una taza de té, como si la hubiera estado esperando.
Valentina, l