Una Muerte Esperada.
Alonso, aún aturdido por el contundente golpe que Mateo le había propinado, divisó a Valentina arrodillada en el suelo, sosteniendo a Mateo moribundo mientras le apuntaba con el arma. En ese instante, la miró con una expresión de profunda conmoción y tristeza, en un intento calculado de ablandar su corazón, mientras que por dentro su mente maquinaba febrilmente la forma de acabar con ambos allí mismo.
Mientras tanto, Valentina sentía el frío metal del gatillo bajo su dedo mientras el corazón l