Valentina, decidida a no involucrarlo en sus problemas, intentó cambiar de tema mientras jugueteaba nerviosa con el borde de su taza antes de preguntar:
—Dime, ¿cómo has estado? ¿Qué has hecho todo este tiempo? —preguntó con una sonrisa nerviosa.
Alonso percibió su incomodidad y tomó su mano con suavidad:
—Sé que te dejé sola demasiado tiempo sin explicación —comenzó, su voz cargada de emoción—. Pero en ese momento mi familia se vio envuelta en graves problemas y tuvimos que huir del paí