La nueva canción era una enfermedad. Comenzó como una sola nota disonante de rabia, un latido vengativo que fue captado por las mentes exhaustas de la manada. Era la canción de los traicionados, y se propagó como una plaga a través de nuestra frágil unidad recién forjada. La hermosa y compleja melodía que habíamos creado para defendernos estaba siendo desgarrada desde dentro.
El brazo de Ronan se tensó alrededor de mí, un gesto silencioso y protector. Él podía sentir el cambio en el aire, el pa