El resplandor del fragmento de la Alegría era un bálsamo gentil, una luz cálida que parecía calmar el aire mismo a su alrededor. Se sentaron a la sombra del colosal árbol Corazón del Bosque; la sinfonía de la selva era ahora un trasfondo armonioso en lugar de un asalto abrumador. Por primera vez en mucho tiempo, había una sensación de paz, de un capítulo completado.
Kael, usando un fragmento de obsidiana del abismo, tallaba meticulosamente un pequeño pájaro de madera, con movimientos fluidos y