Territorial.
MILA
Instintivamente, giré mis ojos hacia Lucio para calibrar su reacción. No sabía si se estaba conteniendo de sonreír de verdad o si simplemente no quería darme el gusto. Y más que nada, me intrigaba si esa casi imperceptible mueca era por las palabras inesperadas de Catalina o simplemente por mi reacción infantil al girarme hacia él. Cuando su mirada de acero se encontró con la mía, me miró con una sonrisa de suficiencia antes de girarse a Catalina.
—También yo me alegro de haberlo hecho