En guerra con mi corazón.
MILA
El mundo cayó en mis hombros. Mis piernas fallaron y sentí que el asfalto me succionaba. Siempre había culpado al padre de Lucio, al viejo monstruo que crio a un diablo; me había consolado pensando que el pecado era una herencia de sangre. Pero ver a Lucio apretando el gatillo en ese video, ver su rostro joven deformado por la misma violencia que ahora me aplicaba a mí en la intimidad, me rompió por dentro.
Amaba al asesino de mi padre. El hombre que me hacía sentir viva era el mismo q