Policía y Ladrón.
Mila
—De acuerdo —respondí, sosteniendo su mirada plomiza. Me obligué a no parpadear; no podía permitir que detectara ni una sola grieta de duda en mi temple.
Avancé hacia él, dedicándole una mueca de fastidio que esperaba que interpretara me irritaba su interrupción. Al pasar por su lado, sentí cómo su mirada me perforaba, pero luego se desvió, cargada de una intención asesina, hacia el Capitán. Por el rabillo del ojo, vi al Capitán retirarse con paso cauto hacia el área de la servidumbre, desapareciendo antes de que el volcán que era Lucio terminara de entrar en erupción.
No me detuve a comprobar si me seguía; sus pasos pesados y rítmicos contra el suelo eran el único aviso que necesitaba. Subí las escaleras sintiendo su sombra sobre mis talones. Justo cuando mi mano tocó el pomo de la puerta de mi habitación, él ya estaba a mi costado, invadiendo mi espacio con una brusquedad que me cortó el aliento.
—¿Qué mierda sucede entre tú y el Capitán? —escupió. Sus palabras no fueron una p