Fundación luz de vida.
MILA.
«Pobrecita suripanta», pensé, sintiendo una punzada de celos irracionales.
Intenté soltarme del brazo de Lucio, con la única intención de que ella presenciara la necesidad que, sabía, Lucio sentía hacia mí. Él no me decepcionó. Justo cuando sintió mi mano alejarse, la atrapó. Su mano gigante se posó en mi cintura, pegándome más a él mientras respondía al comentario de Peyton.
—Nuestra presencia es lo que hace de esta reunión un evento importante —su sonrisa fue de pura victoria al s